No!Eso no era una carta ,no tenia el papel doblado, ni el sobre que amorosamente guardaba tu madre... Cecile eso era una simple nota en el computador... Lo único que recuerdas ahora es la palabra corazón y una canción de David Summers .
Es tarde Cecile el otoño llego, y el viento otoñal se lleva todo, las hojas de los arboles, los nidos de los pájaros, la negrura de nuestros cabellos. Pronto tendrás ya cuarenta años y no los quince que tenias en ese entonces. Mi querida Cecile los dioses Griegos no existen, ahora tienes que ver a tus hijos crecidos y tal vez empezar a envejecer.
Guarda los recuerdos en un cajón deja el pasado en el primer peldaño Cecile, no olvides nunca que las promesas tienen que cumplirse.
Adios mi amado Apolo, en tus manos
mi pasado se durmió.
Ya Caronte una barca ha reservado,
condenada mi memoria olvidó
Mujer y maestra Nilda Rosalba Cano